-No sé, a veces las cosas se complican demasiado. Demasiado, incluso siendo simples.
-Una obra que me dejó en el aire, impactada, con el pecho en lo alto, estático y fijo; Quizás quién lo habría pensado; bueno, hubo quizás alguien, pero esa no era yo. Entré con pocas expectativas, pero, ¡miren! He aquí a la más sorprendida, llorona, emocional y sensible de los espectadores.
- Quería estar contigo, pero creo que aplacar toda la información y enervación que me produjo aquel arte actuado me dejó perpleja, casi al punto de estallar; y claro, me desquité contigo. Estaba/estoy preocupada, y lo sabes...; No quería más que abrazarte y hallar eso que no había hallado nunca, y que tú sabes qué es. Realmente siento no haber sido más considerada.
- Sí, 0128, el número de mi mala suerte, sí, tiene número ¿No lo sabías?; bueno, ahora lo sabes, querido. Le vi alejarse, de hecho, por un minuto pensé en correr tras él. No quise/pude/traté hacerlo. La inconsciencia me susurraba al oído, y poco me costaba discar el número, esperar a que dijeran un estúpido y común ''aló?''; pero no lo hice, y en esperar ese mágico impulso se me fue la vida, se me fue la esperanza de verla, al menos por una vez más en los próximos cuatro días. Me habría gustado una despedida más dramática, esas en donde la gente tiene un espacio suficiente para llorar, abrazarse y decirse los clichés. Pero qué más da, ella no lo quiso así.
Realmente, y luego de leer y escribir esto, puedo deducir que soy una persona muy influenciable, y que por un sólo hecho, (o quizás muchos unidos en uno solo) cambio de estado, personalidad, expresión, voz, gestos y toda aquella sartalada de triviales expresiones corporales, que claro, son claramente condicionadas por situaciones.
Bah, yo sé que las cosas saldrán mejor; Y como ya lo dije, Hoy fue un Hoy Anómalo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario