lunes, enero 26

Fecha.

La niebla cubre mis ojos y mi ceguera perdura hasta el punto de no ver durante bastante tiempo. El único hecho de saber que no veré más tu hermoso rostro me hace deliberar...Pero, realmente ¿qué importa? Si tan sólo me basta con oír cómo pronuncias mi nombre bajo todo este atado de ruido. Tú, tan sólo tú. Eso me hace feliz.
Felices 7 meses amor mío, te amo demasiado ♥.

Verdad.

Los sentimientos se devuelven a mi corazón luego de una larga estancia en la caja de madera. Busco en mis sueños y te hallo en mis brazos. Dame un beso: la noche es larga y quizás no hemos siquiera comenzado a amarnos como deberíamos y como lo sentimos. Mi vida, te amo.

sábado, enero 24

Locura Quimérica.


Una inexplicable gota de lluvia cae en mi rostro un día de verano. Miro hacia el cielo, y las nubes pareciera que sonríen ante la repentina y poco usual atención que les estoy brindando. Aparto la mirada y detengo mi andar bajo una cortina de lluvia que de pronto ha comenzado a invadir el buen tiempo de la ciudad. Un piano toca una melodía fatal. El vuelo de las aves se suspende en el aire y poco a poco, los cuerpos van cayendo al frío cemento. Los autos aceleran su marcha y los semáforos apagan sus luces. La vereda va quedando vacía a medida que el tiempo pasa, y de repente, me hallo sola, a excepción de aquel místico piano que continúa su trágica melodía. Mi ahora empapada ropa me da cuenta de que la lluvia no ha cesado, y que muy por el contrario, ahora se ha transformado en una tormenta. Luego de incontables minutos, tomo consciencia de todo aquello que estremece a mi cuerpo, y llego a la conclusión que lo que me inquieta es algo que retumba en mi pecho. Sacudo mi cabello y las cristalinas gotas salen disparadas en todas las direcciones. Cierro los ojos para respirar con mayor tranquilidad, pues, la soledad jamás ha sido para mí una buena compañía. Pasa un lapso, luego, otro... y así, hasta que por fin me decido a enfrentar lo que se me aproxima. Al ver por primera vez lo que ahí se me presentaba, pestañeé; No creí lo que sucedía. Un gran y verde prado se extendía bajo mis pies y miles de metros más adelante. Ahora, la fatídica melodía se había tornado un gigantesco silencio. La precisión de mis pasos iba decayendo a cada centímetro que cruzaba del pasto y de pronto, las hojas de los árboles señalan la intranquilidad que les invade en su suave movimiento sobre el frío aire que circula a mi alrededor. Me siento en el suelo a contemplar la danza de los árboles al mecerse junto al viento y una ráfaga comienza a secar mi cabello aún húmedo. Vienen a mi mente las últimas palabras pronunciadas por tus labios mientras me dejo caer al suelo procurando que mi memoria me inunde y me sumerja bajo su alero. Tu mirada deja una huella imborrable en mi cabeza...;tu pausada respiración en mi hombro, las lágrimas de tus ojos...Todo aquello llega a estremecerme y busco de forma inintencional ese calor que tu abrazo emana para sentirme bien otra vez. Necesito esa protección que me das. Esa sonrisa con sabor a dulzura que surca tu rostro. Ese desafío que implica pronunciar tu nombre más veces en un segundo que respiros en un minuto... Y la forma en que haces florecer a la vida a mis ojos.
Mi vida va tornándose de color a medida que más tiempo
estás conmigo, y la luna siempre sale al encuentro de sol, aquel tan vital para que ella exista.

jueves, enero 22

Búsqueda.

El mismo sueño se repite una y otra vez. La luz siempre es igual, misma intensidad, mismo color... misma dirección. La arboleda, idéntica: sin diferencias, sin particularidades; el tono verde comienza a marearme a medida que avanzo por el sendero que me conduce a un lugar completamente desconocido. El peso del aire, el escaso oxígeno, mi lento andar, mis manos envejecidas; Todo es parte de esta pesadilla que me lleva por un espiral de confusión y angustia.
El latir de mi corazón acelera. Miro a mi alrededor, y tan sólo noto vueltas, vueltas, vueltas.. y más vueltas: El bosque, el sendero, el campo de flores... el bosque, el sendero, el campo de flores...Y así, una y otra vez. Sin cambio alguno.
Presiento que se aproxima algo. Los párpados comienzan a pesarme y el tiempo me sigue jugando malas pasadas. Mis pies adormecidos provocan que llegue al suelo antes de lo previsto. Sin aliento y sin esperanza, comienzo a preguntarme qué hago ahí. Parece una estupidez sabiendo que es tan sólo un sueño más. ¿Pero qué tal si mi subconsciente me ha enviado a ese lugar por alguna extraña razón?; Es entonces cuando me pongo de pie, e intento fijar la vista en algún lugar. Y, casualmente, me detengo a mirar aquel sendero por el que iba en un comienzo, al tiempo que aquella luz me guía por él. Un impulso de adrenalina me invita a correr a por aquello que desconozco, y que curiosamente, anhelo. Mientras mis piernas hacen que mi punto de partida vaya quedando cada vez más lejos, me voy dando cuenta que el camino se va creando a medida que doy cada paso. Me detengo, deseosa de que el sendero se vaya formando solo, pero luego de esperar, termino por desilusionarme, ya que la senda sigue ahí mismo, sin avanzar un centímetro.
En realidad, y pensándolo bien, no me decepciono por eso, sino porque nunca sabré lo que estoy buscando... Nunca sabé qué quiero realmente hasta que llegue el momento en que, mientras camino, aparezca de improviso algo que llame mi atención, algo que ponga en alerta todos mis sentidos, y que entonces, yo no halle razón para seguir avanzando.
Cuando encuentras algo que vale la pena, algo por lo que luchaste, algo por lo que has vivido, comienzas a darte cuenta que no tiene sentido andar más, porque sabes que aunque encuentres algo mejor que aquello, éso será lo que finalmente esté contigo hasta que tu senda acabe.
Es común no saber lo que estás persiguiendo, pero cuando lo hallas, comprendes por todo lo que has tenido que pasar.
La vida puede dar muchas vueltas, pero finales, sólo puede dar uno...

Deseos y Vida.

Quizás la vida quiso que fuera así. Quizás sólo quería reírse un poco... Quizás, prefería disfrutar de nuestra tristeza para luego apenarse por nuestro regreso a los brazos del otro. Y esta vez, la oportunidad de que se vuelva a divertir por nuestra situación está desechada. No permitiré que interrumpa el tiempo que nos queda por delante juntos. No vale la pena caer en su juego. Hay que seguir, sin retroceder, sin apresurarse, sin abandonar la tarea que ahora nos hemos encomendado para ser felices en compañía del otro. El abrazo del fin está muy lejos de volver a repetirse y aunque es probable de que algún día lo volvamos a recrear, siento que luego, comprenderemos que ese abrazo jamás fue realmente sincero por nuestra parte, y que tan sólo se dio por esas incomprendibles razones que nos brinda la vida. Créeme, tengo convicciones acerca de ello. Si el destino nos quiso juntos, no fue por nada; Y si esto alguna vez termina, siempre te recordaré por la dulzura de tu mirar y de sonreír, por tu comprensión, por todo. Por tí, por lo que eras, por lo que has llegado a ser y por lo que serás. Si el destino nos ha de separar...¿Por qué no ha de juntarnos de nuevo?...

domingo, enero 18

Inconclusión.

Mirada ausente, una búsqueda interminable, ¿Es que jamás encontraré realmente lo que quiero?, me preocupo porque a veces necesito que digas que sí para ser feliz, y me dices que no. Y más aún, me echas abajo el mundo. Cierro mis ojos para sentir el frío viento en mi rostro, y luego veo cómo la luna toma el lugar del sol sin razón aparente...Estremecimientos cruzan mi espalda al pensar en ello...
Ven a verme, quiero oír tu voz y saber que no ha cambiado nada desde ayer. Quiero soñar que lo intacto se encuentra entre nosotros y que nada deteriorará lo interior y profundo de nuestros corazones.
La vida me sigue, me acompaña, pero, ¿qué hago si ella cae y me arrastra consigo? No quiero ni pensarlo. ¿Acaso un lazo roto me enseñará a fortalecer relaciones? ¿Es que una flor marchita me enseñará a sonreír cuando esté triste? El cielo nublado me enseñará perseverar por mi sol..., pero a veces siento que me abandona por largo tiempo...
Y nuevamente en un caudal, el agua mancha mi rostro de gotas grises...¿Se secarán algún día estas testarudas y débiles lágrimas que permanecen aún húmedas en mis mejillas?...
Quién sabe...

No more Fantasies.


I'm not afraid to dream, to sleep, sleep forever.
I don't need to touch the sky.
I just want to feel that high,

And you refuse to lift me.

Guess it wasn't real after all.

Guess it wasn't real all along.

If I fall and all is lost,
It's where I belong.

sábado, enero 17

Culpabilidad y Algo Más Que Eso.

Veo vida, momentos, tiempo, que dejamos atrás. Inhalo suspiros, espacio, tranquilidad... que tuvimos al estar juntos. Deseo cordura, sensatez, orden... para sentirme bien de nuevo y reponer lo dañado. Y quizás suena quimérico, fantástico e incluso estúpido, pero también deseo infantilismo para continuar siendo lo que era y tener, tal vez, más suavidad y menos locura.
Aunque ya todo haya pasado y creo haberlo 'superado' -por decirlo de alguna manera- me sigue dando vueltas en la cabeza la idea de haber sido una desconsiderada y una poco prudente con respecto a la situación que allí se daba. Y como te dije, no quiero perder nada por ello. Te necesito y aprenderé a vivir con ese sentimiento dentro de mí hasta que se vaya...Nuevamente. Busco en mí y sólo quedan restos, esqueletos, de lo que alguna vez me preocupó hasta las lágrimas. Admito que he crecido, y eso lleva consecuencias y no sólo madurez, sino también otras cosas que no valen la pena.
Lamento haber hecho todo eso, y creo que tú más que nadie, sabe cómo me siento o cómo realmente tengo la cabeza pensando en aquello.
Gracias por todo, y la verdad es que, eres el único que logra entender las cosas que a veces pasan por mi mente.
"...pues confiaba en Edward, confiaba en él ciegamente, estaba segura de que no me dejaría hacer nada de lo que tuviera que arrepentirme..."

viernes, enero 16

Presente.

...Pasando de un estado de discreción y silencio, a un estado de liberación y paz. Finalmente sabes todo lo que pienso, imagino, siento... No hay nada mejor que ello. Saber que estamos en la misma situación me hace saltar en una pata de la emoción. Hemos pasado a otra etapa, a otra fase, en la que no están de por medio los sentimientos inmediatos, sino que todo lo nos invade cuando estamos juntos, ese amor que sentimos...

miércoles, enero 14

Centro de mi Propio Universo.


"...Me es tan complejo explicar, se me dificulta el pensamiento y las palabras se atoran en mi garganta..." ¿Recuerdas cuando en la segunda carta que te di puse un: "Te amo. O eso es lo que pienso" ? Pues...En este minuto me tomo la libertad de decir que hoy ya no lo siento con duda, tengo la absoluta convicción de que es así, por ello, ya no se me traba la lengua: Ahora es cuando grito, salto, corro, sonrío, Vivo al fin, sabiendo que estamos juntos; me río sola, los pensamientos se me van siempre en tu dirección y no quiero siquiera preguntarme a mí misma "¿Podré vivir sin él?", porque sé que la respuesta será un imponente y rotundo "No!" Y más aún, y creo que ya te lo he dicho, y es que me siento tan vulnerable estando enamorada de ti, de este modo tan irreversible y sólo mejorable, que sé que si me sacan mi solcito, todo se vuelve tinieblas y tendría una gran carencia, un gigantesco agujero en el pecho que me acordaría cada milímetro de tu piel, el aroma de tu cuello, tu pelo, tus manos y esos consoladores, bellos y profundos ojos que posees. Eres tan necesario en mi vida, en mi respiración... Incluso en el palpitar de mi órgano vital; Tómalo, es tuyo. Al igual que yo.
Te amo, eres el centro de mi universo.

Vaciando Sentimientos en una Caja.


Es una caja de madera muy pequeña, y que afuera dice: "Para pensar objetivamente, deje sus sentimientos aquí". Y eso es lo que estoy haciendo. Estoy liberándome de todo aquello que pueda nublar mi mente, y hacer que cometa un error o quizás que decida lo equivocado. De repente, 6 meses son menos que un día, son menos que par de hirientes palabras. De repente no te reconozco, o quizás, sí, y esto es lo que he estado soportando durante todo este tiempo. Es probable que esto suene cruel, pero existe la remota posibilidad de que sea así, ¿no?; Puede ser que por esto es que he estado sufriendo, que he estado ahogándome en la almohada, mientras las imágenes de los sucesos inundan mi mente de forma impactante, y me dejan en un indeseado estado de nulidad. La impaciencia se apropia de mí, al preguntarme qué será lo próximo que venga, que será lo que me depara ahora, qué será lo que haga que el agujero en mi pecho se expanda más y más... Los gritos silenciosos abundan en mi boca, y el sentir desaparece a ratos. La nubosidad y la abstracción entran en mi vista haciendo que sea una ciega, pero no una ciega nata, sino una intencionalmente o inclusive, conscientemente, cegada. Porque yo sé lo que pasa, y soy masoquista de muchas formas. Tengo el absoluto conocimiento que me hace daño, pero no puedo despegarme, no puedo detenerme. Me hace falta... pero no permitiré que algo así se presente, que algo así perdure... Por primera vez pensaré en mí y no en lo que hay que hacer para salvarlo. Porque al parecer, no hay mucho que rescatar de entremedio de las cenizas...La débil llama se fue apagando hasta quedarse sin existencia y ahora que casi todo acaba, vienes a darte cuenta que la única que trató de seguir sosteniendo en vida esa flama, fui yo. Pero ya no más. Que alguna vez te toque a tí, pero claro, si es que quieres. Una llamada puede cambiar el rumbo de las cosas, el curso, la dirección, el sentido... Y la rosa, aunque marchita, sigue ahí, esperando el amanecer del sol, el que se supone, está escondido detrás de un par de sombrías nubes...