viernes, febrero 25

miércoles, febrero 23

Juntos Lo Somos Todo.

Haremos lo posible. Los témpanos se han fundido en ese mar nutrido de alhelíes, trigo y vergeles.






Yo... tú ya sabes. Desde hace ya meses. Y días. Y horas. Y segundos.




Y faltan sólo 8 días.

martes, febrero 22

Té de Hierbas.

Se acabó mi té, y lo lamenté.

¿Por qué?



Hay más cosas que se van acabando con él.

lunes, febrero 21

En Libertad. Qué Canción Más Maravillosa.

Within Temptation Does it Again.

Con Bittersweet pareciera que lo inefable es reproducible en palabras.

Caged.

He told me he loved me
While he laughed in my face
He just led me astray
He took my virtue
I feel so cold inside
Sorrow has frozen my mind.


(Within Temptation <3)

¿Sería Repetido Si Lo Titulo: Me Encanta?

Me encantan los días nublados.
Me encanta que salgas de los libros, de las palabras, de las expresiones faciales.
Me encanta que florezcas en la brisa, en las fotos, en las letras.

Me encantan los cincos y seises. Pero más aún los cuatros.

domingo, febrero 20

El Campo de Trigo Más Hermoso Del Mundo...



(Curacautín y los días de gozo psíquico).

Olivia y La Letra.

Hopelessly devoted to you.

miércoles, febrero 16

Suele Pasar Todo con Yann.

Rue Des Cascades, Rue Des Cascaed, Rue Des Casacdse...

Nunca más será lo que fue.

Y la Noyeé, bueno, lo sigue siendo.

Víctor, el de Siempre.

Miro a Víctor, y me siento desnuda.
Miro a Víctor, y las uñas se crispan, mis manos sudan, el alma se me sale por la boca.
Miro a Víctor, y los árboles envejecen, se roen, se encogen.

Miro a Víctor, y quisiera que todo volviese.

Los Témpanos No Resisten Las Tormentas Eléctricas, Mas Si Se Funden En Un Mar Común Pueden Superarlas.

Dos témpanos flotando a superficie. Es casi una paradoja que mis pies estén helados y que no sienta un cálido aliento susurrando, mezclando lo empírico con lo idílico, lo gramatical con lo venal. Al parecer ambos nos hemos ido al paraíso de los mudos, saliendo del infierno de los locos en el que estuvimos inmersos desde siempre. Nos conocimos ahí, cómo olvidarlo. Pero no puedo decir lo mismo de abandonarlo. No aceptarlo sería caer en la curiosa trampa de la muerte por envenenamiento premeditado, un suicidio cualquiera, sólo que la duda, sigilosa, ha sido el arma.
No sé si quiero oír los tambores o si prefiero la silente muerte, el vaho de las flores o el instinto de una hambrienta hiena.

He de decidirme pronto antes que tu espíritu pasivo beba de la lluvia recién acaecida.