sábado, octubre 24

17/10/08


Hace mil años que no era tan feliz. Hoy sentí que la vida me había vuelto a sonreír. Hoy comprendí que no todo es tinieblas y que, en un determinado momento todo vuelve a su origen pase lo que pase. Cuando vagas y te encuentras perdido, sientes una pequeña contracción en el pecho que te dice: Cuidado, este puede ser tu fin... ¿y qué tal si no encuentro el camino? ¿y qué tal si tomo la decisión equivocada?....Es cuando entonces te sientas a pensar en qué hacer, cómo reaccionar, cómo enfrentarte a lo que se te muestra. Felizmente... yo no cometí errores. No me ahogué. No perdí oportunidades. No hice la estupidez que pensaba hacer. Hice lo que realmente me nacía hacer, hice lo que era capaz de hacer, y eso me hace feliz; porque pude recuperar algo que había perdido por mis propios medios y no utilizando otras "estrategias". Me vi en la oscuridad, pero hoy, ahora, en este minuto, estoy viendo claramente lo que sucedía. Estoy viendo "la luz" como se dice. Pero ésta no es cualquier luz. Es una que había estado siempre ahí, pero que yo no la lograba ver, porque, cuando la vida quiere ponerte a prueba, pone muchos distractores, dificultades...y no muchas de estas veces te deja ver con transparencia las situaciones que se presentan. Ahora puedo sentir que todo está bien. Ahora puedo sonreír, pero no por rutina, sino porque realmente quiero hacerlo. Ahora puedo abrazarte, decirte que te quiero, sin que importe nada. Ahora es cuando estoy segura. Y más allá de todo esto... es ahora cuando puedo mirarte a los ojos y sentir lo que había sido antes...

No hay comentarios:

Publicar un comentario