sábado, julio 28

Gotas de un Día Soleado en El Mar en el que Evité Nadar.


Puedo ver la estructura desmoronándose.
A ti, frente a la ruinas de la maravillosa ciudad hecha a costa de fuerza e incondicional amor.

Parecía que el cielo nunca tuvo fin hasta el fatídico día en que los tiempos dejaron de fluir a través de las caricias.
¿Es que fue el mismo tiempo que nos supo favorecer el que jugó con nosotros y nos hizo desaparecer? ¿Fuimos débiles víctimas de su juego mortal?
Pareciera que fue ayer cuando todo parecía tan insignificante como las gotas de lluvia de un día de invierno de un año cualquier en una galaxia cualquiera.
Fuimos vencidos por tu incapacidad de aceptar la realidad y mi incapacidad de seguir sacando conejos de una chistera: se me acabaron los trucos.

Parecía tan irreal-

Tú y yo separados por el abismo del entendimiento ciego y apático.

¿Será que el Monstruo del Árbol vino a compartir la cena conmigo una vez más?
Parece el Infierno- un Infierno conocido.

Ni siquiera es posible salvarlo. Es imposible que tu aceptes más de lo que tu mente quiere reconocer.

La vida sigue, pero ¿qué tipo de vida me espera?

No quiero que otro crimen me inunde la piel.
No quiero más lágrimas al vacío de la almohada.
No quiero más lágrimas al corazón sordo de las tardes que quedaron detenidas en el tiempo del verano.

Pareciera que los Blue Jeans me hacen flotar en este mar de desechos que siempre estuvo y que no fui capaz de vislumbrar.

Quizás podría decir que fuiste y serás la pieza faltante en mi rompecabezas que fuiste y serás, como tantas otras personas, alguien que vino, fluyó y se fue, en mi vida.

miércoles, julio 25

Blue Jeans y el Lodo de la Desidia

Desazón en la venas y las palabras.

Quizás hasta un poco de abulia hubo en ellas.


Nadé entre los desechos de lo que fue y lo que parecía ser la carne naciente en el fruto compartido que cae en los charcos de lodo de vez en cuando.

¿Durará el sabor a lodo en mi boca?

martes, julio 3

Pólvora en la Piel del Ser Amado y Agua en la Propia.


Retorno a las Letras y parece fluyen cual fuego en pólvora o como agua en pastizal.
Es algo que no puedo evitar: Cambiar de forma cuando el Hombre lo amerita.
No puedo evitar ser quien amas ni menos ser quien te ama.
¿Son la misma persona?-¿Hace cuánto tiempo que pasaron a ser una?
Son aquellas cosas que van y vuelven como el aire o los fluidos corporales:
fluidos corporales como los que viertes en mi vientre -esos que nunca olvidaré por ser míos.

No te vas, nunca te vas.
Nunca abandones el lecho de la lozanía.
Nunca abandonas el lecho de la fe.
Nunca has abandonado el lecho compartido.

Vierte, vierte en mí lo que desees compartir.

Vida tras vida, hombre tras hombre, existencia tras existencia.
¿Es que hay vida? ¿Es que hay Hombres?
No, hay existencias. Vidas sin Dios.

Vidas sin la belleza de lo cotidiano.
Vidas sin la belleza de tu sexo-
No me hagas volar con el retorno del suspiro que vuelca mis órganos.
Vidas sin el amor que profesas.
Vidas sin la mirada palpitante que resuena en el espacio intercorporal después de haber vuelto a la vida en uno.

La fusión.
Cálida tarde de diciembre-
La fusión.
La reconquista de los vientres destartalados de aquellos días, cuando el sol quemaba y nuestras pieles se hacían agua.
Fría tarde de junio-

Calor, vida, muerte; renazco en tu sexo-
en la piel marchita que renueva la mía a su roce.

Hazte.
Hazme.
Hagamos.
Existamos.
Vivamos.

Fluyamos cual fuego en pólvora o cual agua en pastizal.