
Cuando logré despertar de ese abismante sueño...estabas tú, ahí, enfrente mío y yo sin poder reconocerte. Quise saber quién eras... pero algo me lo impedía...:quizás el recuerdo de algún mal momento.. o quizás de una situación que se guardó en mi memoria, y ésta, para no recordarlo, lo escondió muy dentro de mi cabeza.
Cuando al cabo de un rato, pude recordarte... con tus modos, tus expresiones, esos profundos ojos con los que me atraviesas hasta la nuca, tu sonrisa y esa chispita que tú sabes qué significa para mí...Entendí no sólo que siempre te mantuve presente.. sino que esa neblina que de pronto te cubrió y ensombreció, era una mala influencia para mis pensamientos...
Y ahora, que abro mis ojos nuevamente.... que despierto sin saber el motivo ni el por qué, te veo ahí,
...sabiendo que siempre estarás, o al menos, que harás que sonría de nuevo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario