sábado, octubre 24

24/09/08


A pesar de que la luz entregada por un farol es sintética, ilumina de igual forma, sólo que, a diferencia del astro rey, abre mentes y da paso a los sueños; da paso a las alucinaciones y a los espejismos con los que nos encontramos día a día... Cómo quisiera que tú me iluminaras como un farol: tranquila y serenamente, y que al llegar el anochecer, cuando los fantasmas me atormenten nuevamente con sus estruendos, tú enciendas tu luz y todo vuelva a la claridad; cómo quisiera que aquella luz me acompañase por el resto de mi vida, y que no llegase un momento en el que no te halle,que no halle una luz para despertarme del mismo oscuro y confuso sueño que se repite a diario... aquel sueño que no debería pasar por mi mente; uno que me habla de ti, pero no de la maravillosa luz que me das, sino una franja completamente opuesta...¿Pero de qué me sirve soñar eso cuando en realidad, jamás fue así?¿Cuando jamás será? Y de eso es de lo que tú me despiertas, de un atado de pensamientos y de imaginación amarrados con algún trocito de miedo convertido en una especie de droga que entra en mi mente y se aferra a mis recuerdos... ...Cuando hablo de tí, es cuando recuerdo esa lucecita que incondicionalmente, esté lloviendo, esté el sol iluminando, o quizás esté nevando, sigue ahí; sigue esperando paciente el regreso de la aurora para apagarse...

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