miércoles, junio 30

Sonrisas, Medianoche y Algunos Sucesos.

Me puse de pie, como quien no quiere la cosa.
Me miraste, te sonreí.
Nos reímos.
Me besaste, te abracé.
Nos reímos de las ridiculeces que nos decíamos, que me decías, que nos decían, que te decía.
Nos reímos de lo que fuimos, de lo que éramos, de lo que somos, de lo que seremos.
Te dije: "¡Feo!"
Tú me respondiste:"¡Bonita!"

Besé tu cicatriz, tú besaste mi frente.
Nos miramos, vagamos en las pupilas del otro, navegamos en esos mares marrones transparentemente profundos.
Me reí sola; con esa risa tonta que a veces sale por felicidad.
Sonreíste.
Te besé, me abrazaste.
Nos reímos de la vida, de sus recovecos, de sus ángulos furibundos y mezquinos.
Nos reímos de lo que nos espera, de lo que nos esperó lo suficiente y optó por irse, de lo que nos esperará.
Te susurré: "¡Te quiero!"
Tú me respondiste: "¡Estoy enamorado de ti!"

Besé tus manos, tú besaste mi nariz.
Nos tomamos de la mano.
Sonreí.
Me besaste, te abracé.
Nos reímos del tiempo redundante, pasajero. De nuestros momentos extraviados, de lo que hemos vivido.
Te dije: "¡Feo, te quiero!"
Tú me respondiste: "¡Bonita, yo más!"

...Y así, hasta la medianoche.

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