jueves, junio 3

La Infertilidad de tu Mirada Sofocada por el Mal Equilibro de Los Cometas por Encumbrar.

Tu mirada equivale a miles de vidas espontáneas; a entes engendrados de la tierra infértil de forma ortodoxa y esporádica.
Tu mirada vive en la mía, en esta pupilas profundamente claras, oscuramente superficiales, monocromáticas, tóxicas; Vive en mi escribir, en mi reír. Vive en mis frágiles parpadeos, en mis acelerados movimientos, en mis pasos mal equilibrados; en esa brisa torpe y agresiva que no logro dimensionar en los días nublados de verano.
Tu mirada se mezcla con el polvo y la escasa humedad del suelo de olor a piedras mojadas y a flores silvestres; se mezcla con las horas relativas, con la vida cotidiana, con los cometas por encumbrar.
Tu mirada se impregna en el color de mis mejillas pálidas, en mi cabello despeinado, loco, travieso.
Tu mirada trastorna a mi percepción, a mi perspectiva, a mis perspec-algos; a mi corona de flores secas, a mis cartas no-enviadas, a mis amores frustrados, a mi pasión escondida, a mi nariz helada y a mi té recién servido.
Tu mirada distorsiona las distancias y los sabores; distorsiona mi sentir, mi actuar, mi ser.
Tu mirada... me enloquece, me seduce, me provoca; me tranquiliza, me consuela, me grita, me sofoca, me llama, me invade, me encadila, me encanta.

Me encanta.
Me encanta(s).

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