Han pasado dos horas desde que mi corazón se detuvo.
He pensando en abandonarme, en dejarme deshabitada, limitada a la existencia.
No quiero existir.
Quiero vivir.
Quiero vivir lo que prometimos, por lo que el día a día tenía sentido.
Quiero vivir lo que atesoramos, lo que nos esmeramos en construir.
Aquello que seguirá pendiente por siempre.
No hay comentarios:
Publicar un comentario