domingo, septiembre 4

El Golpe De Gracia.

La vida de ensueño parecía inalcanzable. Cada paso implicaba un pedazo de alma gastado en felicidad y en miradas poco concluyentes.
 Llega un punto en el que el cansancio de entregarte por completo a alguien te termina por absorber toda la vida que llevas dentro de ti y terminas agotado, sabiendo que todo lo que diste nunca fue suficiente y que pudo haber sido despreciado por alguien más.
Todo se transformó en ácido que quema pieles y curte los ojos. Todo quedó en ruinas, cenizas, tumbas y polvo.
Cernuda diría...

"No quiero, triste espíritu, volver
por los lugares que cruzó mi llanto,
latir secreto entre los cuerpos vivos
como yo también fui.

No quiero recordar
un instante feliz entre tormentos;
goce o pena es igual,
todo es triste al volver.

Aún va conmigo como una luz ajena
aquel destino niño,
aquellos dulces ojos juveniles,
aquella antigua herida.

No, no quisiera volver,
sino morir aún más,
arrancar una sombra,
olvidar un olvido.  "


Con la tranquilidad en la vida, un vacío en el pecho, me marcho, cabizbaja, hacia al infinito.





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