sábado, mayo 21

Brota Desde El Fondo de Mis Entrañas.

Habían tantas cartas que había comenzado a escribir, cada una peor que la otra. Ninguna empezaba con ''Querido'' pero al menos las escribí con tono simpático. ¿Y eso qué? ¿De qué me servía ahora ser, como siempre, la amigable amiga del bravucón que no quiere hablarte? ¿De qué me sirve saber de ti a través de medios externos si no puedo saber de ti sintiendo el aroma de tu aliento, de tu pelo, sin sentir tus brazos enrrollados en los míos, sin sentir que los ojos se me cierran como por navajas?
¿De qué me servirá, reír y beber, dormitar y enfocarme en todo menos en lo que ha acaecido? ¿De qué me servirá saber que se han debilitado aquellos que pensé nunca se debilitarían, pero que lo han hecho bajo una presión inmensa de saber que no quieres saber nada de mí... y yo, bueno, sí quiero saber de ti?

No sé, tan sólo sé que te extraño en mi vida. Cualquiera sea la forma que adoptes en ella.

Y se abre la ventana y tú... caminas con la polera de siempre , con la torpeza de siempre, con esa mirada líquida de siempre, y yo... no sé. Quizás nada, Quizás todo.

Probablemente tengas razón: se pasará.



Y yo también lo sé.

No hay comentarios:

Publicar un comentario