Puedo pretender que eres un extraño que fue parte de un difuso pasado al que puedo pero no quiero recordar.
El tiempo mata, y a ti también.
Fueron hermosos y trágicos los momentos vividos. Nunca te olvidaré.
Espero, en algún punto de mi vida, abrir mis alas y, siendo Alción, transformame en lo que el destino disponga y liberarme. Liberarme y volar como nunca lo hice.
Adiós, (...). Esto nunca funcionará, y yo, seguiré fiel a lo que se proponga el azar hacer conmigo.
Me aferraré a los maravillosos días vividos junto a ti sin ánimos de volverme a encantar contigo, mira que harto me ha costado renunciar a ti, renunciar a 8 meses... y más que todo... a ti, Hombre de Trigo Mío, o ya quizás no tan mío.
O quizás...
Ya ni eres mío.
Y yo, no soy tuya.
Nos pertenecemos a nosotros mismos y el tiempo dirá cuánto demoraremos en reconstruir el cascarón que rompimos para estar juntos.
(...)...
Pero ya no tanto como antes.
Te extraño...
No hay comentarios:
Publicar un comentario