Sirenas gritando. Sirenas susurrando. Sirenas. Sirenas hablándome.
He comenzado a sentir la paranoia a través de mi mente y la adrenalina através de mis venas, surgiendo el monstruo de siempre desde mi columna vertebral hacia mis extremidades, dando paso al desenfreno conscientemente arraigado a mis ojos de serpiente aérea;
Sí, soy una libélula.
No hay comentarios:
Publicar un comentario