Ahora, me suelo sentar en lugares que jamás creí que me sentaría. Creo que es momento de descubrir algo más que dopamina, adrenalina y unas cuantas feromonas. Espero que hayan más lugares en donde sentarse, en donde realmente pueda gozar de esas exquisitas hormonas mientras ellan comienzan su traslado con polvos flu, algunas apariciones y mediante esa siempre líquida, y nada descabellada, sangre.
¡Uff! Insisto; Espero que no todo esté perdido. No es contigo claro, tú lo sabes. Pero también sabes que soy demasiado versátil y cambiante como para continuar a un ritmo en el cual sé no me quedaré mucho tiempo.
¡Uyy! Siento que esto ya ha sucedido; Pero aquella vez ya no había lugares en donde sentarse, ni hormonas que se transportaban de un lugar a otro. Qué malos tiempos aquellos. Espero nunca vuelvan.
No hay comentarios:
Publicar un comentario