lunes, diciembre 14

Catarsis (Ni Chicha ni Limoná).

Quizás, si alguien hubiese estado en mí cuando sucedió, no habría comprendido lo que me estaba pasando. Y creo que yo tampoco lo comprendí.
Me parece que todo eso que pudo pasar sencillamente pasó y me sentí más inconsciente que una persona que ha pasado un mal día logra dormir sin pasar por el estado de vigilia normal del sueño. Siento que estando en mi faceta cotidiana no lo habría hecho, no habría pronunciado esas palabras.
Sí, soy una tipa dura,incluso considerada por un par de personitas, ''Antibalas''. Quizás con poco, con mucho o con nada de corazón, pero créanme, el impulso eléctrico que me llevó a decir esas frases fue tal, que en 40 minutos sentí que nada había pasado, sentí que ya nada pasaba por mí tampoco. Me vi ausente, despistada y hasta algo desorientada. No conocía esa faceta mía, esa que no pide a gritos sentirse querida, escuchada; Pero que sin embargo sí pide por aquellos que quieren sentirse queridos y escuchados; Vistos y encontrados. Y esta fue la primera prueba. Sí, pero sólo la primera. Las otras me vienen a diario, me ponen en jaque la visión con la cual crecí marcada. Esa capitalista, que se basa en el egoísmo, como todo este mundo.
Me siento tan forzada a continuar escribiendo, necesito, de alguna manera, liberar lo sucedido. Esa habitación sigue con las malas vibras exhaladas en las conversaciones que sostuvimos hace pocos meses. Y ahora no me siento capacitada como para comenzar todo esto de nuevo; sin equivocaciones. Éstas ahora me valen oro, no me las puedo permitir, no esta vez, al menos. Deseo, que todo esto siga así. Ni chicha ni limoná, pero con algo más de valor que la vez pasada; Deseo, que algún día, todo esto pase a ser invaluable y me acostumbre a seguir este conducto.
Tantas objeciones, obstáculos; Impuestas por mí misma, inconscientes, pero reales. Y hoy logré entender que no todo puede ser controlado. Muchas veces siento que mi subconsciente es más fuerte que mi consciente. Es como si las palabras oscilaran en mi cabeza, con una vocecita algo seductora, que me convoca a decir lo que realmente diría mi marca de la infancia.
Lo que pasó no me lo llevaré a la tumba. Pero si lo que realmente me liberará completamente es decirlo, entonces aquí voy: fue tan sólo una palabra, más bien un verbo, en modo imperativo; palabra esdrújula, de 9 letras y 5 vocales.
''Perdóname'', Fue lo que logré decir este día.

No hay comentarios:

Publicar un comentario