...Y fue entonces cuando descubrí que lo que presentía se había vuelto más que real. Todo aquello que intenté ocultar, hace tanto tiempo atrás, se volvió contra mí y todo de lo que me había intentado autoconvencer. De repente unas simples palabras derrumban lo que en un tiempo considerable logré a pensar... o quizás, lo que me impuse para aplacar pensamientos que en ese minuto consideraba incorrectos. Pero hoy lo veo con certeza: no me equivocaba. Sin embargo, esto aún me huele a fracaso indecifrable.
Pero es que esto me ha hecho reaccionar, aunque sepa que de alguna u otra forma iba a suceder. Ahora confío en que el sexto sentido me acompañe: No necesito nada más que instinto para seguir con esto. No obstante, algo siempre se pierde.
Ojalá me equivoque nuevamente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario